A los trece

Autor anónimo

A los trece años mi mundo se vino abajo en un segundo con el divorcio de mis padres. Lo peor vino después, cuando mi madre huyó porque el acoso de mi padre no cesaba. Un día, ella se fue y no la volví a ver hasta tres años después. Mientras tanto viví con él; un hombre dominante y controlador que vio por mi salud y educación. Nunca me faltó ropa y comida.

Recuerdo aquellos años entre la neblina, como uno de esos días nublados y húmedos en los que nada te calienta. Frazadas, calcetines, bufandas; nada es suficiente. No vienen a mi memoria como días tristes, más bien me recuerdo entumida. Dejaba pasar el tiempo en el ir y venir entre la casa, la escuela, las clases de guitarra. De hecho, mi reminiscencia de esos tiempos es vaga, supongo que hay cosas que he preferido olvidar…

(Texto realizado en el Taller Abandono, el origen de la herida. El autor ha preferido guardar el anonimato.) 

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