Reminiscencias

Por: Ana

Corres como si se te fuera la vida,

sientes su presencia tras de ti; acechándote.

Tu corazón palpita a mil por hora,

tus manos sudan.

No quieres voltear atrás,

sabes que es ella; la percibes,

hueles su perfume, ese que tanto te marea

y que decías te encantaba.


Pasas por los lugares donde anduvieron juntos

y que ahora te asfixian.

Sigues avanzando para dejar los recuerdos atrás;

edificios van, edificios vienen.

Cuando crees haber superado la prueba,

doblas la esquina y chocas,

tan fuerte es el golpe que te aturdes y caes,

levantas la vista, tus ojos salen de su órbita.

Sí, es ella, ¡no puede ser! —maldices —

ella que siempre te ha hechizado.

De pronto se hace polvo y se va por los aires,

escuchas su risa irónica y tú,

tú te quedas con sus reminiscencias a flor de piel.

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