El heredero de Hitler

Por: Chapumike

Olvidar requiere tiempo, sobre todo para recuperarlo. Pero, ¿qué pasaría si en lugar de llevarle flores a nuestras horas muertas probáramos a invertir el curso de los relojes? No sería la primera vez que alguien desee cambiar el futuro corrigiendo algo del pasado.

Si fuese tan sencillo como decirlo, en la actualidad habría más giratiempos que teléfonos inteligentes. Sé que suena descabellado, mas imaginemos que es posible; si pudieran alterar la trayectoria de los minutos por una sola ocasión, ¿hacia dónde se dirigirían?

Yo viajaría a 1942 y me aparecería en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Probablemente les parezca un tanto extraña mi confesión, sin embargo tiene un propósito: Adolfo Hitler, también conocido como el Salazar Slytherin de los muggles. Creador del embrujo irreversible; el Alzheimer, hechizo diseñado para eliminar a los “sangre sucia”.

Soy nieto de una víctima de dicho encantamiento, mi abuelita fue asesinada por un mortífago nazi.

Los médicos dijeron que murió a causa de un paro cardiaco, cuando en realidad recibió un impacto proveniente del heredero de Hitler. Por separado, cada una de las maldiciones imperdonables es dolorosa, pero al ser lanzadas una detrás de otra; la debilidad, la tortura y la muerte forman el embrujo irreversible.

¿Ahora entienden por qué estoy aquí?

Vine a evitar que el Führer incluya el ingrediente aniquilador en su testamento.

Supongo que deberé matarlo, aunque eso de ensuciarme las manos no me agrada todavía. Podría dejar que otro lo ejecute en mi nombre pero he llegado a la conclusión de que no hay peor martirio que condenarse por mano propia.

Primero le iré quitando poco a poco partes del cuerpo, comenzando con los dedos de manos y pies, para luego terminar arrancándole las extremidades completas. Una vez hecho esto lo obligaré a que se coma a sí mismo con la maldición Cruciatus.

Pasará de ser el hombre más odiado y temido de la historia, a convertirse en un discípulo de Hannibal Lecter.

Si la magia me lo permitiera hoy estaría salvando muchas vidas, empezando por la de mi abuelita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *